Dirección
Natacha Navarro
Jorge Burmeister

 


 
Métodos secundarios: Hipnoterapia y Terapia Breve Cognitivo-Conductual

Introducción

Formas de hipnoterapia han sido practicadas en todas las culturas y tiempos. Engloban tanto a estados de trance o ensoñaciones inducidas con técnicas de la hipnosis clásica de Sigmund Freud o de Milton Erickson. Todas las técnicas imaginativas transitan por una senda neurobiológica propia (*) lo que explica su valor y su universalidad.

La hipnoterapia, como técnica exploratoria del psiquismo consciente o inconsciente no solo puede iluminar hechos reprimidos o deformados defensivamente en la mente según las concepciones analíticas sino añade un estado mental diferente a toda clase de experiencia facilitando una mayor memorización. Aunque no se puede prescindir del estudio de las circunstancias existenciales y la llamada "cosmovisión" de la vida la hipnoterapia suele ejercer el papel de una técnica potente complementaria.

La terapia cognitivo-conductual no es el único tratamiento con apoyo empírico aunque se ha hecho especialmente hincapié en reseñar cuáles son tratamientos con "eficacia bien establecida" para los distintos problemas psicológicos.

El paradigma de la psicología cognitiva (y las terapias cognitivas) consiste en el principio de la mediación cognitiva. Sintéticamente: La reacción (o respuesta emotiva o conductual) ante una situación (o estímulo) está mediada por el proceso de significación (o evaluación) con relación a los objetivos (metas, deseos) de cada persona. Las estructuras cognitivas, generalmente denominadas esquemas, que dan lugar a las evaluaciones y a las respuestas, son el resultado de predisposiciones genéticas y del aprendizaje generado por medio de las experiencias vividas, propias de cada persona.

Por lo tanto, toda terapia implicará una modificación de estas estructuras con la consiguiente modificación de las evaluaciones, que logrará una modificación de las respuestas (emotivas y/o conductuales). De esta manera, sin desconocer el enfoque médico biológico de los trastornos, sino sumándose al mismo, este modelo psicoterapéutico aporta al proceso de cambio el concepto de re-aprendizaje.

Algunas de las características prácticas más destacadas de este modelo psicoterapéutico son: su brevedad (va directamente a la resolución del problema), su énfasis en el presente (en el "aquí y ahora"), en el problema y en su solución, su estilo de cooperación activa por igual entre paciente y terapeuta, tareas de auto-ayuda que se realizan entre sesiones y el enfoque altamente didáctico, por lo cual el paciente queda entrenado para resolver futuros problemas.

(*) fenómenos de la simbología presentativa análoga almacenados mayoritariamente en la hemisferia derecha